25 de marzo de 2014

Prólogo: Anoche tuve un sueño...



Anoche tuve un sueño:


 Vi tinieblas y ceniza cerniéndose sobre un bello campo de lanzas y flores.
En medio había una niña triste y sola, que lloraba cubierta por un manto de escamas.
Desconsolada, llamaba una y otra vez por sus nombres a personas que no conocía, pero a la vez añoraba.



Un caballero de reluciente armadura pasaba por el campo montado en un alazán.


Conmovido por la escena, le ofreció la mano y llevarla con él.


La muchacha dejó de llorar y le asió la mano, tiró de ella.



El caballero no lograba zafarse.
Forcejeó con la mano de la niña hasta quedar exhausto. 


Entonces cayó al suelo y su caballo se alejó.


La niña le soltó la mano y le dijo que se fuera, mas el noble caballero no ser marchó.


Ella le imploró que se alejara, que no quería que de hambre muriera.


- He perdido mi caballo - respondió - ya no tengo a dónde ir.


Tal vez muera, pero hasta entonces no tendrás que llamar a nadie para que te acompañe en el llanto,
pues me quedaré a tu lado.


Desperté entonces en sudores.


Apenada, una lágrima me resbaló por la cara al pensar en aquella triste historia…

 
y supe entonces que aquella niña era yo,
y aquellos eran mis recuerdos.



Diario personal de Lady Eraide Sen Ukain
(Circa -17 Era Común.)