7 de junio de 2011

La espada del errante

Existen varios nexos, elementos comunes, durante la historia de Eraide en las novelas. Una de las más características, pese a que ha tenido un protagonismo muy moderado, ha sido la espada que porta Adriem desde el final de La Canción de la Princesa Oscura.

Esta espada, un mandoble o espada de mano y media, perteneció originalmente a Arshius, uno de los héroes más renombrados de la Guerra de las Lágrimas y, que pese a su longevidad, debido a que en su fabricación se usó dragnelita, se ha mantenido en un estado envidiable. El puño de cuero y las cachas que cubre, evidentemente ya no son los originales, pero el resto de la espada se conserva.

El hecho de que en un mundo que ya ha superado la gran revolución industrial Adriem porta esta espada es un hecho anecdótico y casi inútil si no fuera por las habilidades de su portador. Sin duda representa el hecho romántico de otra era en el que la caballería aun tuvo algún sentido.

Pese a que es un mundo en el que las armas rúnicas poco a poco van ganando la partida a las espadas, sigue siendo una bella obra digna de admirar. Sobria, dedicada a ser un arma de guerra y que se rumorea que fue al propia Eraide quien la encargó forjar para aquel caballero que escribió a fuego su leyenda en al memoria colectiva.

Es "una belleza dedicada a la muerte"